domingo, 22 de julio de 2018

De canciones y días nublados.

Iba a escribir sobre otra cosa, pero el cielo de Buenos Aires está lleno de nubarrones grises y se me ocurrió una idea... ¿mejor?

Los optimistas dirán que estas nubes traen más frío, (qué tiene eso de bueno es algo que se me pierde) y los pesimistas dirán que traen lluvia...

Por tal motivo... con su permiso... traigo para ustedes... en esta oportunidad... una selección de canciones susurrantes ordenadas alfabéticamente por el nombre de sus intérpretes para…...
¿Por qué estoy escribiendo/leyendo esto en tono de vendedor ambulante?
Da igual.

Comparto con ustedes cinco canciones "susurrantes" para acompañar este día que invita a quedarse en casa.





¡Que las disfruten!

domingo, 15 de julio de 2018

De: escribir "difícil"... y eso.

¡Qué debilidad esa de usar palabras rimbombantes para demostrar que somos gente leída!

Revisando una de las primeras versiones de la historia de Belén, me encontré con este delirio del que nadie me dijo nada.
Es más; ni siquiera recuerdo haberlo escrito y me da curiosidad saber si lo deletree bien a la primera.

Es que antes de enviarles a mis pobres víctimas (lectores de prueba, en realidad) la… digamos… versión ¿definitiva? (eso no me lo creo ni yo) de una historia, vuelvo a ese "casi crudo" buscando alguna explicación que de leer tantas veces lo mismo se da por sentado o ideas que quedaron en el camino y valía la pena rescatar.

(Se supone) que cada personaje tiene su propia manera de expresarse influenciado por su educación, entorno, profesión, etcetera; pero a veces nos pasamos de largo.

Sin poder evitarlo caemos en la tentación que, cual sirena en el mar embravecido, nos llama a estrellarnos contra el vocabulario rebuscado.

Incluso en esos momentos en los que narrar usando expresiones pretenciosas no tiene sentido en un contexto simple en el que el lenguaje sencillo resulta más efectivo.

¿No?




domingo, 8 de julio de 2018

Mujer desapurada

Mereces un amor que te quiera despeinada,
con todo y las razones que te levantan de prisa,
con todo y los demonios que no te dejan dormir.
Mereces un amor que te haga sentir segura,
que pueda comerse al mundo si camina de tu mano,
que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel.
Mereces un amor que quiera bailar contigo,
que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos,
y que no se aburra nunca de leer tus expresiones
Mereces un amor que te escuche cuando cantas,
que te apoye en tus ridículos,
que respete que eres libre,
que te acompañe en tu vuelo,
que no le asuste caer.
Mereces un amor que se lleve las mentiras,
que te traiga la ilusión, el café y la poesía.
                                                                                   Frida Kalho
https://www.amazon.es/Frida-%C3%81lbumes-Iustrados-S%C3%A9bastien-Perez/dp/8414004024/ref=sr_1_5?s=books&ie=UTF8&qid=1531064204&sr=1-5
Ilustración de Benjamín Lacombe

domingo, 1 de julio de 2018

De la sopa de pollo al chocolate caliente... para el alma.

No siempre los títulos de los libros nos llegan traducidos literalmente.
Por ejemplo, el primer libro de la saga  Millenium se llama “Män som hatar kvinnor” (Hombres que odian a las mujeres), nosotros lo conocemos como “Los hombres que no amaban a las mujeres” y el público de habla inglesa como “The Girl with the Dragon Tatoo” (La chica con el tatuaje del dragón).


Revisando la biblioteca (limpiándola, en realidad) me crucé con “Chocolate caliente para el alma”: una compilación de relatos de superación personal escrito por Jack Canfield y Mark Victor Hansen.
Pero la idea no es hablar del libro, sino del título.


En inglés se llama “Chicken soup for the soul”  (Sopa de pollo para el alma) y será que tengo demasiadas series americanas incorporadas que no me resulta del todo extraña la idea de ese plato “para confortar el alma”.
Eso sí, no tengo registro de haber visto/leído cómo la preparan, sino la entrega del contenedor con el líquido reparador en cuestión.


En  alemán se llama ”Hühnersuppe für die Seele” y en francés “Bouillon De Poulet Pour L'ame” manteniéndose en el título la sopa.
A todo esto, ¿por qué será que todo suena mejor en francés?


En portugués  se transforma en Histórias Para Aquecer o Coração (Historias para entibiar el corazón) mientras que en español es “Chocolate caliente para el alma”.


Como compatriota de Mafalda, le encuentro todo el sentido del mundo a la variación del título.

Porque, claramente, todo es mejor con chocolate.


A todo esto, aunque Mafalda la odie, Guille ama la sopa.








domingo, 24 de junio de 2018

De canciones pegadizas, el Mundial y eso...


No es raro que se me peguen las canciones que escucho;
pero hay dos que me resultan irresistibles:


El Picky (picky).



Basta que suene de fondo para que quede repitiéndola por horas y horas y horas...


Con La tonta me pasa lo mismo.




Dos acordes y ya  estoy:

“...Y vuelvo a ser
la tonta que se amolda a tu rutina
la que te espera mientras te cocina
que se pone contenta si te ve
si no también…”

And again and again.

Acá  explican el porqué y dan algunas soluciones que se resumen en: “dejar de pensar en la canción en cuestión”.



En estos días, falta que alguien diga “traeme..." (lo que sea) para que la mente complete con:



No importa demasiado que esté complicado, se canta igual.

O se hace meme.



¡Buen domingo!