domingo, 5 de diciembre de 2021

De a tres. Hoy: tres con frases subrayables

Si fuera de las que subrayan, estas historias estarían subrayadas… pero no lo soy (solo copio algunas frases y las pego por aquí y por allí).


84, Charing Cross Road - Helene Hanff


El libro es la compilación de la correspondencia que durante veinte años mantuvieron una señora tiquismiquis de EEUU e ingleses muy  ingleses.

La señora tiquismiquis es la escritora Helene Hanff y los ingleses muy ingleses Frank Doel y otros empleados de una librería situada en la dirección que menciona el título.

Ellos empiezan coordinando pedidos, entregas, pagos y terminan forjando un vínculo.

El formato epistolar no es el más habitual y podría ser limitante, pero la elección de cartas permite ver, además de la idiosincrasia,  el crecimiento de la relación.

Personalidades peculiares, sentido del humor, generosidad y empatía se desprenden de estas páginas (Además de amor a los libros, faltaba más).

Es de esas historias que provocan sonrisas  y son un recordatorio de que postergar la  concreción de nuestros deseos no suele ser una buena idea.

"Si vuestros libros costaran lo que valen, yo no podría permitirme comprarlos".

"Va contra mis principios comprar un libro que no he leído previamente: es como comprar un vestido sin probártelo".

"Me encantan esos libros de segunda mano que se abren por aquella página que su anterior propietario leía más a menudo. El día en que me llegó el ejemplar de Hazlitt, se abrió por una página en la que leí: «Detesto leer libros nuevos.» Y saludé como a un camarada a quienquiera que lo hubiera poseído antes que yo".



Malaherba - Manuel Jabois 

Y ahí va Mister Tamburino ¿cómo se haría llamar en ese momento? repasando a los quince años sus memorias de los diez.

Arranca con el primer día de clases al que no puede asistir porque el padre se descompensa y desde ahí la historia es un subibaja que enlaza la Galicia de los ochentas/noventas con el autodescubrimiento y el descubrimiento del mundo: quién es, quiénes son los que lo rodean. Una mezcla de lo que le pasa, de lo que le pasó, de lo que sabe, lo que cree saber, de lo que calla, de lo que siente… A veces directo, a veces tierno, a veces gracioso (pero no desde la carcajada, sino de la cercanía y también desde la incomodidad) en la descripción de sensaciones y sentimientos creo que está el punto fuerte de esta historia.

"El daño es como un tumor: si uno lo identifica pronto y lo ataca quizá pueda salvarse, pero si no lo reconoce y sigue como si nada, cuando se dé cuenta ya es tarde para cualquier cosa. Es como meterse dentro de una hoguera; si no sientes calor, habrá un momento que incluso puedas sentir gusto, quizá en el momento justo antes de arder". 

"Lo peor es que te pasan cosas cuando eres niño que tú no sabes qué son, y cuando te lo dicen ya no te queda odio, sólo una pena enorme. Y bien sabe Dios que es más peligrosa la pena que el odio, porque el odio puede destruir lo que odias, pero la pena lo destruye todo".  

"Pasamos mucho tiempo pensando en la gente que nos hace reír, y elegimos estar siempre con ellos, pero nadie se da cuenta de que eso es muy egoísta: la gente no sólo tiene que hacerte reír a ti, tú también deberías hacer reír a los demás".




La buena suerte - Rosa Montero

No leí la sinopsis y creo que fue lo mejor porque cuando la leí después descubrí que, para mi gusto, cuenta demasiado... igual me encanta ese "la suerte sólo es buena si decidimos que lo sea" del final.
Si tuviera que sintetizar esta historia, contando sin contar, lo haría destacando que es un encuentro de soledades aderezada con datos fácticos, un poco de suspenso y una trama que es mejor no saber para dónde va a disparar.

Aunque no debería, me resisto a la idea de leer como escritora recordatorio hacer una entrada sobre esto, pero reconozco que esta historia es ideal para una lectura de esas porque tiene personajes claramente delineados y es un ejemplo de cómo introducir pistas y despistar al mismo tiempo.

"No hay nada que envejezca tan deprisa como el amor mal amado".

"Qué injusto que los humanos estemos tan llenos de grandiosos afanes y que luego la realidad sea tan chiquita".

"La alegría es un hábito".



domingo, 28 de noviembre de 2021

domingo, 21 de noviembre de 2021

Los elementales - Michael McDowell

 

Los elementales - Michael McDowell
Después de un extraño incidente en el funeral de la matriarca Marian, las familias McCray y Savage esperan un tranquilo verano en la costa del golfo de Alabama, donde tres antiguas casas victorianas se elevan en la soledad de una playa abrasadora. Dos de las casas son habitables, mientras que la tercera está siendo invadida por la arena: entre sus paredes, algo desconocido se encuentra al acecho. Algo que ha atemorizado a varios miembros de la familia y que aún los persigue en pesadillas. Algo atroz que parece listo para atacar de nuevo…
Consagrado por sus guiones para Tim Burton, Beetlejuice y El extraño mundo de Jack, Michael McDowell ha sido hoy redescubierto: la exhibición de sus linajes literarios lo sitúan, junto a Flannery O’Connor, Carson McCullers y Tennessee Williams, como una de las más eminentes voces del gótico sureño. Los Elementales, novela de culto en los Estados Unidos, amalgama de un modo magistral una sólida construcción de los personajes (entre los cuales, el clima y el paisaje de Beldame son grandes protagonistas), un portentoso registro de la ironía y una trama inolvidable. Pero lo verdaderamente milagroso, aquello indecible, resulta ser el estilo. McDowell demuestra un talento sobrenatural para los diálogos; su imaginación vertiginosa aparece sabiamente balanceada por una metódica y paciente artesanía narrativa.
Admirada como joya del terror, Los Elementales es también considerada una obra maestra en la tradición de las novelas de casas encantadas, y un prodigio de la literatura gótica. Un triple tesoro que la vuelve deslumbrante.

“El terror nocturno era comprensible, ¿pero cómo calificar a un hombre cuyos miedos persistían después de la salida del sol?” se pregunta, Dauphin, uno de los protagonistas.

En el contexto de esta historia, yo lo calificaría como una persona muy perceptiva porque no solo la noche puede ser terrorífica que es lo que cualquiera esperaría. De hecho, Mariana Enriquez dice en el prólogo que “al terror le gusta encontrarnos donde nos creíamos casi invulnerables” por eso es que muchas de historias del género transcurren en casas que -se suponen-  tienen que ser un lugar seguro.

Acá hay una casa que es de todo menos segura, un clima denso, unos personajes que se vinculan de una manera bastante particular… Y terror, claro.

Me cruzaba con Los elementales cada dos por tres y me daba mucha curiosidad, así que consulté a mis fuentes ¿? y me dijeron que sí, que iba a resultarme tolerable (no me mintieron).
Podría decir que no soy fan del terror y me quedaría corta igual si dijera que no me gusta nada porque no me gusta nada, pero muy, muY, mUY, MUY de vez en cuando me tiento y pruebo y mientras leo me pregunto con qué necesidad.

En un principio Los elementales es más bien gótico con unos toques asquerositos mezclados con cierto humor que aliviana las sensaciones feas.
El tema es que a medida que la historia avanza, el clima se pone más opresivo (y caluroso), lo oculto empieza a develarse,  la acción vira hacia el terror propiamente dicho y llega el momento ¿con qué necesidad?
La historia es muy genial y, para quienes somos aprensivos, bastante tolerable. Prueba de esto es que no soñé puede que me jugara a favor el insomnio…  Igual esperé que fuera  de día para enfrentar la última parte tan valiente no soy

Si alguien quiere leer -de manera legal- esta historia, y tantas más, le dejo 👉esta invitación para sesenta días de lecturas gratis en Scribd.

domingo, 14 de noviembre de 2021

Tres pequeñas mentiras - Laura Marshall

Tres pequeñas mentiras - Laura Marshall
Diez años atrás, un horrible acontecimiento sacudió sus vidas, pero no destruyó su amistad. Ahora, Ellen y Sasha comparten piso en Londres, todavía unidas por lo que ocurrió en el pasado. Pero, de repente, un día, Sasha no vuelve a casa. Siguiendo su instinto, Ellen inicia la búsqueda de su amiga, y pronto descubre que quizá no conocía a Sasha tanto como pensaba. Quizá todos estos años, Sasha no haya hecho más que fingir. Cuantos más secretos descubre, más corre peligro su vida. Porque alguien la observa. Alguien que hará todo lo posible para que el pasado quede enterrado para siempre.


No sentí que Tres pequeñas mentiras que de pequeñas poco y nada fuera una historia especialmente adictiva o sorprendente y, aun así, me enganchó.

En dos líneas de tiempo pasado/presente, la mayoría de los capítulos los narra Ellen en primera persona, intercalados con el punto de vista de otros dos personajes.
Desde el principio expone que años atrás pasó algo y hubo un juicio (con un culpable) y también que hay una mujer desaparecida por la que solo se preocupa la que se considera su mejor amiga. 

De esta  historia el cómo está hilada me gustó más que el qué pasa
Mi sensación es que la historia da vueltas sobre los mismos temas y no pasa demasiado (igual ese no sería mi pero. Si tengo que poner uno es que, en parte, el final ¿la parte feliz? no sentí que cerrara con moño).
Creo que es el ritmo, la forma en la que se presentan algunas situaciones y las personalidades de los personajes lo que la hace interesante: eso de dudar; no querer ver, saber o escuchar porque los sentimientos o el encandilamiento ciega… (hasta que la realidad no te deja más opción que abrir los ojos) habilita un juego que suma mucho a la trama.

Con los thrillers, creo, pasa algo curioso: 
Si el desenlace nos sorprende, andá a encontrar a esta altura algo que nos sorprenda lo valoramos... pero también lo hacemos si coincide con nuestras deducciones (el orgullo pesa). Siempre que ese desenlace no sea obvio ni tirado de los pelos, claro.
Este no es el caso porque, en general, está bien hilado.
Y me gustó.

domingo, 7 de noviembre de 2021

De la coma vocativa y Chespirito

Existen diferentes tipos de comas, por ejemplo:

las enumerativas que  se usan para enumerar -lo que sea-, las explicativas que se usan para interrumpir la oración con alguna explicación, las elípticas que se usan al omitir el verbo, las apositivas que se usan para aclarar algo sobre el sujeto y las vocativas que son las protagonistas de la entrada de hoy.

Estas comas se usan para indicar que la oración se dirige a alguien.

No es lo mismo

—Sentate en esta silla, hermosa. 💬Una invitación dirigida directamente a alguien y denota cierta confianza. 

—Sentate en esta silla hermosa. 💬La silla, se supone,  es hermosa; la persona a sentarse... andá a saber igual la belleza está en el ojo de quien mira.


Sabiendo esto.

¡Cuánto más lógico resulta este chiste de Chespirito!





Como siempre que publico este tipo de entradas, pido disculpas por la llaneza y les cuento, a quienes no sepan, que Chespirito fue parte de la infancia de varias generaciones de latinoamericanos.
El sketch más conocido de su programa era El Chavo del 8, que ni de chica podía ver porque me daba lástima; pero tenía varios más protagonizados por el Dr Chapatín, el Chompiras y el Botija, el Chapulín colorado y, los Chifladitos, Lucas y Chaparrón.