domingo, 9 de mayo de 2021

De Esperando la carroza, dichos y acciones

Esperando la carroza es un clásico del cine argentino que podés encontrar en Youtube arranca con una abuela de la que nadie se quiere hacer cargo. 

Tiene fans que organizan tours por el barrio en el que se filmó la película, pueden recitar de memoria los diálogos y también tiene varias frases célebres que son repetidas hasta por personas que nunca la vieron:

“Yo hago puchero, ella hace puchero. Yo hago ravioles, ella hace ravioles”.

“¿Falluta, yo?”

“Miralo vos al pelot..”

"¿Adónde está mi amiga?"


Y el hit:

“Tres empanadas...”.

Esta frase se suele usar para resaltar la escasez en alguna situación, peeeeero… cuando Brandoni se sienta en su auto y dice “¡Qué miseria! (...) tres empanadas que le sobraron de ayer para dos personas, che”... tiene en la mano una de las empanadas en cuestión.



Y el objetivo de esta entrada no es criticar la reinterpretación de la escena; sino recordar la importancia de prestar atención a las acciones de las personas, no solo a sus palabras.



domingo, 2 de mayo de 2021

Flores en la tormenta - Laura Kinsale

 

Flores en la tormenta - Laura Kinsale
Inglaterra, 1829. Christian, el duque de Jervaulx, es uno de los hombres más ricos y encantadores de la alta sociedad inglesa, pero también es un hombre extravagante y un seductor empedernido. Maddy Timms, la hija de un anciano profesor de matemáticas que colabora con el duque, le conoce personalmente una vez; en esa ocasión Maddy comprueba que Christian es un hombre inteligente y sensible. Pero al día siguiente, él muere en un duelo.
Transcurridos unos meses, Maddy empieza a trabajar en un sanatorio para enfermos mentales de la alta sociedad y, para su sorpresa, se encuentra con Christian. El duque no murió en el duelo, pero si no mejora en breve le declararán legalmente loco y le despojarán de su fortuna.Maddy es la única que sabe que Christian no ha perdido la cordura. Aunque al principio Christian utiliza a Maddy para lograr sus objetivos, poco a poco sus sentimientos van cambiando…

No hace tanto comentaba (ya no recuerdo dónde) que no creía que esta fuera una historia romántica.
La había leído hace años y en mi memoria había quedado fijada, por sobre las demás, la primera parte en la que vivís la frustración, la tristeza y la impotencia de los protagonistas; eso sumado a la semblanza que la autora presenta de la nobleza, de los cuáqueros, de las limitaciones médicas, de las instituciones… puede que también haya ayudado la negación de recordar algunos consentimientos y actitudes cuestionables (algo bastante común en historias publicadas en los noventas, las primeras y atribuibles al estado mental del protagonista, las segundas prefiero creer).

Una cosa llevó a la otra, terminé releyendo la historia y sí, es romance. No un romance al uso con malvados, luchas de poder,  diferencias, a priori, irreconciliables; baile y concierto (que también hay) sino que el fuerte pasa por otro lado: el choque de los mundos, qué somos, ante quién respondemos, qué creemos, cuáles son nuestros límites, entendimientos, verdades, sentimientos y más… que hacen esta historia un clásico.

El tema es que en unos años, si alguien me la recuerda, probablemente remarque lo mismo que remarqué al principio porque volvió a impactarme por sobre lo demás.


domingo, 25 de abril de 2021

El arte de engañar al karma - Elisabet Benavent

 

El arte de engañar al karma - Elisabet Benavent
Una aspirante a actriz cansada de hacer castings...
Un artista reconocido en plena crisis creativa...
Unos valiosos cuadros encontrados en un desván...
Y el arte del engaño para cambiar las leyes del karma.
Después de vender más de 3.000.000 de ejemplares de sus novelas, Elísabet Benavent vuelve con El arte de engañar al karma, una novela donde despliega su virtuosismo narrativo, la magia para crear historias, con un estilo lleno de risas y lágrimas, en una novela sorprendente, llena de belleza y arte en la que las mujeres dejan de ser musas para ser creadoras. Y 


No sé si fue por los impuestos, los alejamientos, el despiste o qué, pero hacía rato que no leía a Elisabet Benavent.
Cuestión que en este mes raro en el que no hice muchas de las cosas que sé que me hacen bien, ignoré lo mal que me hacen otras y apenas  hice las que tenía que hacer mejor no mirar en detalle la lista de tareas, la balanza y el resumen de la tarjeta en otro “ma´ si, total…” seguí el impulso de comprar este libro.
Y me encantó reencontrarla.

Ella hila estos soliloquios con personajes que hablan y piensan bonito. 
Catalina, por un lado, que un día encuentra la posiblilidad de reinventarse  y Mikel, del otro, que está un poco desencontrado con la inspiración.
Cuestión que se encuentran (con el otro y consigo mism@) y todo empieza a rodar.
 
Leí la historia con el apuro de saber qué iba a pasar y también la necesidad de ralentizar  para saborearlo todo… hasta que me aburrí un poco (tampoco tanto), pero llegó el momento en el que todo explota y la historia empezó a llegarme otra vez ¿por qué será que nos gusta tanto sufrir en la piel de otros?. Estaba en eso de dudar entre leer rápido o lento y la historia terminó.
Y entonces llegó el epílogo que tenía lo que quería leer, pero contado desde un lugar que me resultó extraño.
Como me resultaron extraños los comentarios al pasar sobre la pandemia. Ojalá en unos años la sienta tan anecdótica en la realidad como la sentí en esta historia.
Ojalá.

Más allá de eso, es una historia construida con  buenos diálogos, personajes llenos de capas, situaciones variadas, un poco de humor, reflexiones y, si estás del humor adecuado, un montón de frases subrayables hechas de verdades.

"Y es que el amor, a pesar de ser maravilloso, puede ser tramposo. Puede crear la falsa sensación de que no necesitas nada más. Llenar virtualmente unos vacíos que no le corresponden y que, en realidad, siguen estando vacíos bajo la capa de purpurina en la que los escondemos. ¿Entiendes? Porque el amor no cura la soledad. Porque el amor no cura los traumas del pasado. Porque el amor no es capaz de hacernos mejores. Porque el amor no es un parche con el que solucionar el desconsuelo o el calvario de cualquier dolencia. El amor es para amar y para sentirse amado. Pero la única manera de curar la soledad es aprender a estar solo; los traumas necesitan terapia y seremos mejores siempre que queramos ser mejores y nos esforcemos por y para ello. Y por nosotros. No podemos hacer las cosas propias por los demás."

Y me gustó.
Y larga vida a los impulsos (los buenos impulsos).




domingo, 18 de abril de 2021

De... géneros y finales



Acepto que en la vida el final feliz no siempre sucede, tampoco es que tenga otra opción pero me resisto a que las novelas listadas como románticas no tengan final feliz porque, en libros de este género, lo doy por sentado.
Mi reacción cuando no es así:


Suelo elegir las lecturas de acuerdo a mi estado de ánimo y no siempre estoy dispuesta a sufrir. Bah, a veces estoy dispuesta a sufrir, a entristecerme, a indignarme (y tanto más) porque tengo la seguridad del final feliz.
  
No digo que nunca lea historias que pueden disparar para cualquier lado,  porque también las leo; solo digo que NO me parece bien que terminen mal las que están listadas bajo el género romántico.

“...Pero Yo antes de ti no tiene final feliz” La serie tiene tres libros.
“...Pero Bajo la misma estrella” No sé, no lo leí.
“...Pero Los puentes de MAdison” La historia es increíble.
Y tristísima.
Y no entiendo a las personas que dicen que es su historia de amor favorita en el mundo.

El aprendizaje, la aceptación, el desarrollo del amor (propio) se aprecian como  parte de la trama ya hablaremos de lo que no se aprecia, no como moraleja.
Novela romántica = Final Feliz.

Aunque a algunos “para siempre” no les augure más que un rato.

¿Vos que opinás?




 

domingo, 11 de abril de 2021

Si no sabes la letra tararea - Bianca Marais

Si no sabes la letra tararea - Bianca Marais
Separadas por el color de su piel, sus caminos no estaban destinados a cruzarse.

La vida bajo el régimen del apartheid ha creado un futuro cómodo para Robin Conrad, una niña blanca de nueve años que vive con sus padres en Johannesburgo. En el mismo país, pero a mundos de distancia, Beauty Mbali, una mujer de etnia xhosa que vive en una aldea rural de una reserva bantú del Transkei, lucha por sacar adelante a sus hijos tras la muerte de su esposo. Ambas vidas se han construido sobre la división entre razas, y no estaban destinadas a cruzarse… Hasta que estalla la revuelta de Soweto y una protesta de estudiantes negros prende la mecha del conflicto racial, alterando los cimientos sobre los que se erige una sociedad segregada. Este hecho sacude sus mundos, provocando la muerte de los padres de Robin y la desaparición de la hija de Beauty. Relatada alternando las voces de Robin y Beauty, las narraciones entretejidas forman un tapiz rico y complejo de las emociones y tensiones en el corazón de la Sudáfrica del apartheid.


No sé muy bien cómo fue a parar a una de mis listas de pendientes este libro que no está publicado en Argentina (está en Scribd), pero es cierto que cuando comento que me llevo una recomendación, la anoto en documentos, algún chat o en un grupo de Whatsapp en el que estoy yo sola o la copio si no fue desactivado el botón derecho del mouse.

Como dice la sinopsis, los caminos de Robin y Beauty no tendrían que haberse cruzado. Es cierto que poco puede tener en común una niña de ciudad con una mujer de mediana edad que es maestra en una aldea a cientos de kilómetros; pero si ambientamos la historia en la Sudáfrica de 1976 y le sumamos sus diferentes tonos de piel, es casi imposible. Cuestión que Beauty y Robin terminan siendo familia.

El trasfondo de la historia es indignante, triste y… yo que me quejo cuando los autores se engolosinan compartiendo todo lo que investigaron sobre la historia que da marco a su historia, acá hubiera necesitado más información porque (como en otro montón de cosas)  mi ignorancia acerca del apartheid es mayor que mi conocimiento. Por ej, Beauty comenta en un momento “que ella se graduó seis años antes de que pusieran fin a la educación superior de calidad” y eso me generó un montón de dudas: ¿qué se consideraba educación superior de calidad? ¿Qué pasó después de esa fecha? ¿Cómo se formaban los maestros? etc, etc…
Puede que me hayan faltado datos sobre los cómo, pero las consecuencias de la segregación son visibles en el día a día de los personajes.
Además de los principales, tiene secundarios perfectos y necesarios, cada uno de ellos ayuda a las protagonistas a ampliar su visión.
Volviendo a las protagonistas que son las que cuentan la historia en primera persona:
Desde el punto de vista de Beauty hay reflexiones y algo de poesía en su forma de lidiar con la realidad.
Con Robin aparece la imaginación, el egoísmo, la curiosidad y también esa inocencia necesaria para refrescar esta historia de pérdidas, búsquedas, aprendizajes, des-aprendizajes.
Que también es una historia de esperanza.
Una muy, muy hermosa.