Mostrando las entradas con la etiqueta John Grisham. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta John Grisham. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de octubre de 2018

De "El intermediario" y viajar a través de un libro

El viernes terminé de leer “El intermediario” y no me abandona la sensación de que el nombre está mal puesto,  “Oda a Bolonia” sería más adecuado: el entorno es tan protagonista como Joel Backman.

No conozco la ciudad (o no la conocía), pero no tengo dudas de que cualquiera que la haya visitado se va a encontrar reviviéndola a cada paso porque el libro está cargado de descripciones.

La historia va más de… ¿espías? que de entramado judicial.

El intermediario

Un hombre con una valiosísima información clasificada se convierte en el blanco de los enemigos de Estados Unidos, mientras la CIA está dispuesta a sacrificar su vida en su lucha por la seguridad nacional. Joel Backman, uno de los abogados más poderosos de Washington, es encarcelado en una prisión federal por haber tenido acceso a información militar clasificada relacionada con unos misteriosos satélites de los que nadie conocía la existencia. Seis años más tarde recibe el indulto del Presidente. Lo que no imagina es que detrás de esta decisión se ocultan intereses de la CIA. Con el pretexto de que la información que posee podría ganarle enemigos, el gobierno pone a su disposición un avión militar que le llevará hasta Bolonia, donde Backman tendrá que empezar a vivir bajo una nueva identidad... Al menos en teoría. En realidad, la CIA tiene intención de informar de su paradero a los servicios de inteligencia de Israel, Rusia, China y Arabia Saudí, entre otros. A partir de este momento, ya no se trata de si Backman consigue sobrevivir -esto es imposible- sino de quién le matará...

Sé que no todos sus libros van a ser de ese estilo, pero  cuando leo a John Grisham quiero encontrarme con otro “El informe pelícano”... Mala mía.

Lo que sí encontré fue la mención de mi país  como destino elegido por algún profugado.
Hazte la fama...