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domingo, 15 de septiembre de 2019

Adiós - Cielo Latini

Adiós - Cielo Latini
Adiós es el intento de una mujer joven por deshacerse del fantasma de un hombre al que amó. La protagonista cuenta su historia como una despedida, despellejándose el dolor.

Helena es una chica de veintidós años que se enamora instantáneamente de Jaime, el médico cirujano cuarentón que la convence de que no necesita una cirugía de aumento mamario que le sugiere su novio. Muy pronto Helena y Jaime se mandan correos diarios y se zambullen en una relación: hay entre ellos una sensación de almas gemelas inmediata. “No es normal amarse tanto”, repiten uno y otro.

Sin embargo, Helena va descubriendo con perplejidad que Jaime cambia y muestra otra cara. ¿Esconde un secreto o varios? La relación se hace tóxica, turbia. Progresivamente, lo que era un romance idílico se convierte en una adicción de la que no sabe salir. Sin la mirada de Jaime, Helena se siente invalidada. Sin embargo, logra sobreponerse y se convierte en una detective con una única misión: desenmascarar a su marido.
Cielo Latini, la aclamada autora de Abzurdah y Chubasco, ha escrito un thriller psicológico, cautivante e hipnótico. Adiós es una historia de violencia invisible, indenunciable.


Adiós es de esas historias que, tristemente, no pasan de moda. Recién al armar la entrada leí la sinopsis y no puedo creer que diga que es una "historia de violencia invisible, indenunciable".
No tengo conocimiento de otros sistemas judiciales, pero en el nuestro SIEMPRE se puede denunciar.
No digo que sea sencillo y se obtenga un resultado acorde a las expectativas de quien da el paso.
Pero poder, se puede.

Volviendo a la historia: la persona que me pasó el libro me comentó que  estaba bien… pero no le había gustado tanto. En ese momento me sentí menos culpable por haber llevado un libro que tampoco es de mis preferidos y no me importaba demasiado perder  porque ella había hecho lo mismo... cosas de prestarse libros con gente que no conocés tanto.
También dijo que no había llegado a conectar del todo porque la historia, al hablarle, no la dejaba sentirse protagonista (o algo así, pero la idea era esa).
Ahí me reí un poco sola: yo también usé el recurso de romper la cuarta pared en mi primera novela porque no lograba del todo la que se supone es una regla básica:  "no se cuenta, se muestra” así que para disimular decidí que la parte de contar fuera adrede.

La historia es una especie de carta en la que se le cuenta a alguien, a modo de aviso, cómo fue que se desarrolló esa relación tóxica.
En primera persona, destripa las instancias que este tipo de relaciones suelen transitar: construir el vínculo desde la disparidad, la sensación de que nadie más vive un amor así; pasando por la violencia que puede empezar con desplantes y enojos, escalando hasta el destrato y el maltrato. Con las lunas de miel intermedias, claro... que cada vez son más lunas de hiel.

Es cierto que la historia es corta y directa, pero yo la leí de un tirón, más que nada, para asegurarme de que Helena había sido capaz de decir Adiós.