domingo, 27 de febrero de 2022
Libro vs peli - Papeles en el viento
domingo, 19 de septiembre de 2021
El funcionamiento general del mundo - Eduardo Sacheri
Eduardo Sacheri tiene la costumbre de contar lo que necesita contar para llevar su historia adelante y el resto… bien, gracias.
Es cierto que Federico no es el personaje más locuaz y abierto con el que se puede tratar, pero a Federico (y a Sacheri) poco les interesa dar detalles me hubiera gustado saber, entre otras cosas, si en algún momento tuvo otros quince minutos de perfección. Si fuera por Federico no explicaría nada, pero sus hijos, con los que se embarca en este viaje en auto al sur, necesitan entender por qué es tan importante llegar antes del lunes a las tres de la tarde a Monte Mocho y a él no le queda más que deshilvanar su adolescencia (por momentos callando más que contando).
En dos tiempos, el pasado nos muestra ese 83´ marcado, en lo general, por la vuelta de la democracia a la Argentina y, en lo particular, por la mala relación (por decirlo de alguna manera) que Federico tiene con la madre y el abuelo y cómo fue que a partir de la organización del Primer Torneo Interdivisional de Fútbol del Colegio blah, esta profesora se convirtió en alguien tan importante para él.
El fútbol tiene un papel fundamental en la construcción de esta historia. No solo por el detalle con el que se refleja cada entrenamiento, partido y demás, sino porque de él se sirve para reflexionar sobre la vida.
El presente muestra el viaje en auto que obliga a Federico y a sus hijos a compartir días casi sin distracciones en los que discuten y se conocen un poco más.
Si tengo que poner un pero es la estandarización ¿? del vocabulario adolescente: los de ahora hablan parecido a los de antes y me sonaron raros (tanto en ese antes como en ese ahora).
Los del presente son Joel y Candela, que tienen una pica constante entre ellos y una relación complicada con el padre. Los más destacables del pasado son, además de Federico, seis que se terminan juntando por una cuestión de ubicación en el aula y sumada a ellos, Eugenia.
Me gusta mucho el estilo de Sacheri y su naturalidad para dejar picando temas que a cada quién le llegarán más o menos de acuerdo a sus vivencias, y un subtexto en el que muestra cómo el pasado nos marca sin que nos demos cuenta (sobre todo se nota en el Federico adulto y sus problemas para relacionarse).
Medalla, aplauso y beso para Marta Muzopappa y las Marta Muzopappa del mundo que, muchas veces sin saberlo, tienen un rol fundamental en la vida de sus alumnos al prestarles atención y tratarlos como personas.
Una historia para emocionarse, pensar, recordar la adolescencia y reflexionar sobre los vínculos.
domingo, 16 de mayo de 2021
De a tres. Hoy: tres de acá
A cualquiera que se haya preguntado alguna vez por qué las entradas a veces empiezan con De… (lo que sea) le cuento que la bajada del título del blog en mi mente, por lo menos es De todo un poco, y por eso esto de De (esto y aquello).
En esa línea se me ocurrió compartir impresiones sobre tres historias que están relacionadas de alguna manera: trama, autores, títulos, etc.
Arranco la sección con tres de acá.
Estas historias tienen en común que transcurren en Argentina y, además, fueron escritas por gente que no me deja indiferente.
(El título va al perfil en Goodreads).
Hay algo en su forma que me conmueve.
En esta historia escribe Andrea.
Dolorosa, cercana, entreverada con relatos, nos muestra las cicatrices de callar.
Habla de personas que la mayor parte del tiempo son invisibles y de cómo lo invisible (que marca más que el cuerpo) se revela y se rebela.
"El papel también oye, pero no juzga, por eso escribimos".
Creo que esta autora te envuelve desde la incomodidad.
En esta historia somos testigos del día en el que Elena va a pedir ayuda para investigar la muerte de su hija (iba a escribir que la acompañamos, pero no podemos hacer nada por ella, más que ser testigos incómodos de ese día
Con una protagonista que sale de lo habitual, esta historia resulta durísima.
En parte querés leer porque te atrapa y también querés leer para salir de ahí.
Cuestión que la historia es corta y se termina, pero el desasosiego que causa no se va tan fácil.
“A veces, Elena ahora sabe, la voluntad no alcanza. Rita también lo terminó sabiendo, cree, si es que en aquel lugar adonde fue a parar, aquel donde acabaremos todos, uno por fin sabe”.
Eduardo Sacheri - Ser feliz era esto
Conocemos a Lucas a través de la mirada de Sofía y también qué siente Sofía, qué piensa, qué dice y también lo que calla y anhela.
Me encanta el estilo de Sacheri.
Es cercano; sin florituras ni maniobras para sacarte la lágrima (que te la saca igual) o la sonrisa o lo que sea… y de vez en cuando aparecen unas líneas que se parecen a la poesía.
Y me encanta.
(Edgardo) “Tiene los brazos cruzados. Como Sofía podrá comprobar en breve, siempre los tiene así. Cuando habla, cuando espera clientes en el kiosco, cuando camina. Ahora, mientras juega, para mover una pieza estira la mano, hace el movimiento y vuelve a cruzarse de brazos, como si ese fuera un nido en el que viven sus manos”.


