Así cómo me perdía leyendo el libro cuando aparecían los personajes con doble nombre, (incitándome a leer lo que seguía como si de una novela venezolana se tratara) en la película me perdí mirando, mirando y mirando más.
Es bella. La puesta, el vestuario, la música, toda ella.
Por momentos como una obra de teatro, con algunos personajes secundarios entre bambalinas -literalmente-, por momentos una opereta o comedia musical en la que nadie canta y en otras un drama, la película es bella y listo.
Es que tengo un pero enorme: en la película no me cerró tanto que Anna prefiriera a Vronsky sobre Karenin... no solo porque Jude Law es Karenin, y eso es un montón sino porque su personaje, a diferencia del libro, es más suave, menos distante en el trato y no está tan obsesionado con el qué dirán. En mi opinión... probablemente también influenciada por lo mal que me cayó Vronsky después de la escena con Fru-Fru (la del libro, no la de la película).
Eso respecto a los que dan nombre a la obra; sé que no se le puede pedir a la película la profundidad del libro y salvo Kitty, Dolly y Oblonsky que empatan¿?, Levin sale ganando(en el libro es medio denso con sus dudas y celos, aunque suma puntos al final).
Pero la película es bella y disfrutable; y el libro de Tolstoi es de los clásicos... largos pero amigables: la forma en la que está narrado, ¿cómo un culebrón? tanta importancia en el qué dirán, todos tan intensos... desde sus pensamientos hasta su desidia; el contexto histórico y político, las diferencias entre clases sociales y la doble moral respecto a las acciones de los hombres y las mujeres.
Un clásico que, tristemente, en muchas cuestiones sigue siendo actual.
