domingo, 4 de abril de 2021
Heima es hogar en islandés - Laia Soler
domingo, 28 de marzo de 2021
Sepa por qué usted es machista - María Elena Walsh
Sepa usted por qué usted es machista:
Porque le falta el principal de los sentidos: el del humor.
Porque se siente Dios, aunque no sea Ministro.
Porque cree todo lo que le dicen los medios (o miedos) de difusión de la Argentina actual, y ya tiene el cerebro más lavado que mate cebado por un polaco.
Porque su mamá es una santa, por lo tanto las demás mujeres son unas brujas.
Porque su mamá es una bruja, por lo tanto las demás mujeres también.
Porque no tiene mamá y no consigue quien lo mime.
Porque en realidad le gustan más los hombres, aunque no ejerza.
Porque quiere hacer mérito ante los centros de poder, exclusivamente masculinos: empresariado, Fuerzas Armadas, animadores de TV, deporte, sindicatos, clero, pompas fúnebres, etcétera.
Porque todo ese asunto de la gestación y el parto le da miedo y asquete, como la educación sexual al Ministro de Educación.
Porque usted tiene los mismos atributos de Woody Allen pero no le dan el mismo resultado.
Porque no soporta la idea de un rechazo sexual hacia usted o hacia otro, y cree que la bella siempre debe estar a disposición de la bestia.
Porque usted no vive en el presente (y para eso lo ayudan mucho) sino en la prehistoria mental, y se da manija con tangos del 40.
Porque usted es burro y en lugar de corregirlo con tiempo y esfuerzo lo disimula con agresividad.
Porque usted es culto pero culturiza fuera de la maceta, y leyó a Julián Marías y no a Simone de Beauvoir.
Porque en el fondo es antisemita, antinegro, antiobrero, antijoven, pero como eso ya no corre se desquita con la misoginia, que aquí y ahora viene con premio (pero no se descuide: por poco tiempo más).
Porque usted ama el orden por sobre todo, y cada cosa en su lugar las mujeres en la cocina (o en cueros en tapas de revistas), y Pinochet, Castro y García Meza en el poder.
Porque cree que la inepcia es cuestión de sexo, que es como creer en la cigueña o en elecciones inminentes.
Porque teme que las mujeres hagamos rancho aparte, y no piensa que son los hombres quienes lo inventaron y perpetúan. (Ver punto 8.)
Porque supone que la mujer quiere imitar al varón, y no sabe que antes muerta que imitar a semejante fabricante de desastres, desde la guerra atómica hasta el IVA.
Porque le gusta que al mundo lo manejen los colectiveros.
Porque tiene mucha paciencia para dejarse pisar la cabeza por cualquier matón y muy poca para comprender errores de mujeres, que al fin y al cabo son, históricamente, debutantes en la mayoría de las profesiones.
Porque teme que las mujeres "pierdan la femineidad", cosa imposible de perder, salvo que usted llame así a cosméticos y pilchas.
Porque usted teme que le roben algo y no sabe bien qué, a pesar de que a diario lo saqueen y basureen, y no precisamente las mujeres.
Porque es sincero, y vale más machista recuperable que "feminista" patrocinante como un papito que a las pretensiones femeninas dice que sí PERO...
Ahora ya sabe. Con estos 24 puntos usted ahorra años y fortunas en psicoanálisis. Usted puede ser hombre o mujer, el machismo tampoco es cuestión de genes: poca gente más machista que algunas mujeres, sólo que ellas lo son por instinto de conservación, por despiste, por imitar a los hombres, por comodidad o porque así las dejan hablar por TV. Usted también lo es por todas estas razones pero además porque se cree superiorcito: hace unos 10.000 años que le pasan el aviso y claro, usted sigue comprando un producto inexistente. Ahora puede seguir siendo machista, pero con apoyo logístico. No se trata tampoco de ejercer la represión desde estas páginas. Es posible que la perseverancia le acarree aplausos y sensación de deber cumplido, amén de las palmadas de la patota. Pero ojo que no hay premio mayor que saberse persona inteligente y civilizada. Si no opta por eso, estará contribuyendo a la contaminación mental, que es la que nos mata. Y no la humedad.
Estará inflando la maquinaria del prejuicio y la prepotencia y al fin se va a quedar solo como un ciempiés, de luto, convertido en drácula de utilería y en hazmerreír de las criaturas primaverales.
Más de cuarenta años pasaron y solo quedaron obsoletas un par de líneas aunque algunas, si cambiamos los nombres propios, no tanto.
Amo el superiorcito.
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domingo, 21 de marzo de 2021
Las mujeres de la orquesta roja -Jennifer Chiaverini
domingo, 14 de marzo de 2021
Inés del alma mía - Isabel Allende. Libro vs Serie
Inés Suárez es una joven y humilde costurera extremeña que se embarca hacia el Nuevo Mundo para buscar a su marido, extraviado con sus sueños de gloria al otro lado del Atlántico. Anhela también una vida de aventuras, vetada a las mujeres en la pacata sociedad del siglo XVI. En América, Inés no encuentra a su marido, pero sí un amor apasionado: Pedro de Valdivia, maestre de campo de Francisco Pizarro, junto a quien Inés se enfrenta a los riesgos y las incertidumbres de la conquista y la fundación del reino de Chile. En esta novela épica el aliento del amor concede una tregua a la rudeza, la violencia y la crueldad de un momento histórico inolvidable. A través de la pluma de Isabel Allende se confirma que la realidad puede ser tan sorprendente o más que la mejor ficción, e igualmente cautivadora. |
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domingo, 7 de marzo de 2021
De institutrices, y eso
Este mes tengo la intención de compartir historias en las que las mujeres, a mi parecer, son los personajes más fuertes.
La entrada de hoy es un recuento de mis impresiones sobre historias de institutrices e incluyen, en mayor o menor medida, romance.
"Sabemos" lo importante que resulta que las mujeres conserven sin mácula su buen nombre y honor en general, y ni se diga cuando el propio sustento depende de eso. Paradójicamente, la vulnerabilidad se retroalimenta: cuanto mayor es, menor es el poder que se tiene para accionar frente a las malas artes de los demás.
Eso cuando protagonizan. Cuando no lo hacen, suele quedar en mayor evidencia su situación incómoda porque están en una especie de limbo: no son parte de la familia, pero tienen una posición más elevada que el resto del servicio así que tampoco terminan de cuadrar entre ellos.
Empiezo con las que, en el momento en que fueron publicadas, podrían considerarse como ficción contemporánea.
Jane Eyre - Charlotte Brontë
Pero sobre todo, triste.
Por si tenés ganas de sumarle carga emotiva: cuando murió su madre Charlotte fue enviada, junto a tres hermanas, a un internado. Dos de ellas enfermaron mientras estaban ahí y murieron tiempo después. Por ahí leí que sus vivencias en ese internado fueron las que inspiraron las de Jane en Lowood.
Triste.
Tras la máscara - Louisa May Alcott
Es un “thriller doméstico” que puesto en contexto: por la época en la que fue escrito, por la trama, la protagonista, por ser escrito por una mujer... muejeje.
Mi único meh es el final un poco rosa, pero puedo consolarme con la frase que dice: "de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno".
Agnes Grey - Anne Brontë
Es la historia de una chica mimada que decide convertirse en institutriz (y bastante aguanta).
La historia está llena de crueldades, miserias humanas y económicas (para una persona trabajadora un reloj era un artículo de lujo, por ej.) en ese mundo limitado y limitante.
Incontable la cantidad de veces que, mientras leía, agradecí haber nacido en este siglo pasando los tres cuartos del anterior para ser más precisa, porque no me imagino qué hubiera hecho si mi realidad hubiera sido como la de Agnes... o la de otra mujer que no tenía más opción que callarse y aguantar si no quería quedarse en la calle.
Como decía al principio, todas las historias tienen romance, protagonistas fuertes y, si querés leer las sinopsis, las fotos van a Goodreads.
Ahora vamos con las actuales:
La perla secreta - Mary Balogh
No solo porque los protagonistas se conocen cuando ella decide prostituirse vulnerabilidad que lleva a más vulnerabilidad, sino porque en la época en la que novela fue escrita la falta de consentimiento y un poco de maltrato no estaban tan mal vistos si la historia terminaba bien O.o
Esta historia es triste, dulce por momentos y soporta una relectura con los ojos de hoy (que no es poco).
Una noche inolvidable - Julia Quinn
Esta es la segunda novela de los Smythe Smith. Esta serie es mi favorita de Julia Quinn, tiene los mejores diálogos, esas escenas graciosas y… ojalá no la agarre Shonda y la modernice.
Esposa por la mañana - Lisa Kleypas
La protagonista ya no es institutriz sino dama de compañia y tiene secundarios geniales (hurón incluido) y fue escrita por Kleypas, qué puedo decir.
La institutriz Gabriela Margall
Del siglo XIX pasamos al XX, pero las circunstancias para las mujeres no cambiaron demasiado.
Todavía expuestas al ojo crítico, presas de sus circunstancias y en una posición vulnerable para variar.
El affaire de la institutriz - Courtney Milan
No es la historia habitual de la institutriz y el noble y eso también es un plus.
En pocas páginas tiene lo que tiene que tener excepto un título y una portada más representativa de la historia que cuenta y presenta a los personajes que van a ser fundamentales en el resto de la serie.
Por cierto, está gratis en Amazon al igual que mi primer libro (recordemos que #cuentadeautora).
Este es el recuento que me sale si tengo que nombrar, sin repetir y sin soplar, libros con institutrices.
¿Vos conocés alguno más?










