domingo, 4 de agosto de 2019

El secreto de Jane Austen - Gabriela Margall

El secreto de Jane Austen - Gabriela Margall
En esta deliciosa historia de amor entre Isidro Casanova y Palermo, Gabriela Margall nos lleva de la mano por los caminos de la Historia, la escritura y el amor para develar El secreto de Jane Austen.
Laura Robles tiene un secreto. Admiradora fiel de Jane Austen, desde pequeña sueña con ser escritora. Y después de dos años de trabajo, por fin concluye una novela cuya existencia no revelará a nadie pero que le inunda el corazón de alegría. Julián Cavallaro es un escritor y editor que ha perdido el rumbo. Vive desencantado de todo, aburrido, triste. Después de una ruptura amorosa, la vida de Julián está igual que su casa: en reconstrucción. Hace tiempo que no escribe, se olvida de obligaciones importantes. Laura y Julián se conocen, se gustan, se enamoran. Hablan sobre Jane Austen, hablan sobre el amor, hablan sobre libros, hablan sobre el deseo y sobre la escritura. Los dos tienen el corazón con cicatrices y deberán elegir entre el miedo y la confianza.

La primera vez que leí (no recuerdo dónde) el término Book tour me imaginé que se trataba de una especie de recorrido por los escenarios del book en cuestión; no de un libro "que se iba de gira".
Empiezo diciendo esto porque "El secreto..." es ideal para un book tour (el de mi interpretación).
¡Es que hay tanto Buenos Aires en sus páginas!
Está la parte fashion y la que no lo es; eso sí: nos ahorraría el viaje en colectivo y subte en hora pico... pero eso también es Buenos Aires.
También sirve para conocer las impresiones de la autora sobre Jane Austen y algunos de sus descubrimientos: Gabriela Margall es historiadora y la protagonista también lo es.
Laura es sensible, tiene claro de dónde viene y está construyendo su futuro.
Julián es un montón de cosas, está harto y, para mi gusto, al final de la historia sigue tan corto como  al principio...  pero es leal con los que considera su familia, huele rico y "llena bien las remeras".
Es una novela cercana y hermosa en las que hay charlas a las que, tranquilamente, todas podríamos sumar nuestras experiencias.
Y me hizo acordar de lo mucho que extraño tener un gato.


jueves, 1 de agosto de 2019

No es lo mismo, no es igual...

Tres generaciones.
Tres maneras de pedir perdón.


Perdóname -
Mau y Ricky
Perdóname -
 Ricky Martin
Perdóname -
Camilo Sesto

domingo, 28 de julio de 2019

De contextos... y eso

Es por todos bien sabido que cualquier fan del romance histórico debería leer a Jane Austen.

La elegí porque me gusta su estilo lleno de capas, aunque las hermanas Brontë  (o cualquier escritora de la época) también sirven como ejemplo.

Creo que leerla nos sumerge, de primera mano, en los modos de la sociedad inglesa permitiéndonos apreciar la verosimilitud en los romances escritos hoy.

Por ejemplo, nos sorprende el instant love entre los protagonistas de este tipo de historias; leyendo a Jane Austen tienen todo sentido: una caída de ojos, la precedencia en el paso u otro gesto amable da para mil elucubraciones.

Es que sus novelas no tienen un ritmo trepidante, qué moderna estoy pero son muy interesantes las descripciones, la forma que tienen los personajes de ver el mundo... no importa lo limitado que este mundo sea.
También las expectativas de cada uno de ellos, qué se considera correcto y la importancia de cada palabra expresada, siendo esos detalles los que hacen LA diferencia.

Por ejemplo, que Willoughby le diga a Marianne por carta  que “le agradece el mechón de cabello que le dio” qué asquito y que eso le resulte a ella tan insultante porque, además, fue él quien se lo había pedido; pone en relevancia no solo la acción, sino la manera.

Si no lo hiciste, y te gusta el romance histórico, te sugiero que le des una oportunidad.
Ojo, tampoco digo que leas su obra completa si no te dan ganas.
Pero es bueno tener un punto de vista más real.

En resumen:
Los mejores diálogos: Orgullo y Prejuicio.
Personajes con los que indignarse: Sensatez y Sentimientos.
Ironía: Emma.
Melancolía: Persuasión.
El final más anticlimático: Mansfield Park.
Del resto no puedo opinar porque todavía no los leí.

A todo esto, qué curiosidad saber qué autoras se considerarán referentes de esta era... global o digital o whatever dentro de doscientos años, ¿no?
Claro que para eso suceda tiene que seguir existiendo el mundo, los humanos, los libros y tal.

jueves, 25 de julio de 2019

No es lo mismo, no es igual...


Para nombrar la nueva sección de los jueves voy a usar parte de la letra de la canción de Alejandro Sanz - No es lo mismo.

Es que, si vamos al caso, la música puede ser 
Pomada pa' to' los dolores
Remedio para toda clase de errores
También recetas pa' la desilusión...

Y las canciones (aun llamándose igual) no son iguales:
 Perfect - Ed Sheeran

Perfecta -Miranda

Aunque traten (más o menos) de lo mismo.

domingo, 21 de julio de 2019

La muerte llega a Pemberley - P. D. James

Libro vs serie



La muerte llega a Pemberley - P. D. James
Han pasado seis años desde que Elizabeth y Darcy se casaran, creando un mundo perfecto que parece invulnerable. Pero de pronto, en la víspera de un baile, todo se tuerce. Un carruaje sale a toda prisa de la residencia, llevándose a Lydia, la hermana de Elizabeth, con su marido, el desafortunado Wickham, que ha sido expulsado de los dominios de Darcy. Sin embargo, Lydia no tarda en regresar, conmocionada, gritando que su marido ha sido asesinado. Sin previo aviso, Pemberley se zambulle en un escalofriante misterio.


Voy a declarar un empate entre el libro y la serie porque me costó creerme otros actores (a pesar de que varios de ellos me encantan) encarnando esos personajes tan emblemáticos, sobre todo porque hay algunos flashbacks... y es raro.
Aunque al tratar de personajes conocidos, la serie se ahorra un montón de explicaciones: Lidia es Lidia (y actua como tal) Darcy es Darcy y así.
La ambientación es genial y todo cierra mejor, hasta el final es más redondito porque le suma suspenso.

El final en el libro se siente precipitado.
En ciertos momentos la autora se detiene en las sensaciones de los personajes y se explaya en algunas cuestiones   que (que yo recuerde) Jane Austen apenas les prestaba atención y eso me resultó raro; quizás porque leí la historia como si fuera la continuación de Orgullo y prejuicio.
Más allá de eso, el libro es entretenido, el misterio suma y en general mantiene el estilo narrativo de Austen en la construcción de algunos diálogos y esas descripciones que, con gracia, encierran críticas.

De no haber visto Orgullo y Prejuicio cada vez que la encontré haciendo zapping (además de las veces que la puse porque sí) hubiese elegido la serie; pero la historia se disfruta en los dos formatos.